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Los temas de 'La casa del manzano'...
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La casa del manzano cuenta la odisea de un poeta de éxito (Mané Toubes) para recuperar el manuscrito de su única obra en prosa, esa obra adolescente, personal y emocionada, que contiene en sí toda la memoria del autor.
Sin embargo para hacerlo, el protagonista tiene que seguir a un viejo amigo a un pequeño pueblo de España, donde nadie le conoce, donde todos están disfrutando de sus fiestas sin que les importe nada más, y donde el protagonista va recordando poco a poco el contenido de La casa del manzano, el manuscrito que buscaba. En ese lugar por el que quería pasar deprisa y sin consecuencias, acaba secuestrándole lo extraordinario.
El poeta, que pretendía vivir a solas con su inspiración o, en todo caso, con el amigo al que ha ido siguiendo, descubre que el amigo se ha integrado con facilidad en el desenfreno de las fiestas y le ha dejado a él solo con esa realidad absurda, apremiante, de la que, quizás, le cueste mucho trabajo escapar.
¿Detalles autobiográficos?
"La casa del manzano" no es una novela autobiográfica. Aunque no puedo negar que existan imágenes, sugerencias, emociones y recuerdos míos, soy defensora a ultranza de la ficción. Si hay detalles de mi entorno transfigurados, formando parte de la novela, están asumidos por mi mundo propio y no quiero ya separarlos de él.
Méjico
En "La casa del manzano" Méjico es un recuerdo, una sugerencia del protagonista al encontrarse con el pueblo en el que va a caer.
He utilizado esta procedencia de mi personaje porque necesitaba una cultura afín, pero distinta a la nuestra, un lugar con resonancias hermosas en el que el poeta pudiera hacer pie y no perderse definitivamente en el absurdo que le rodea. Gracias a Méjico el pueblo en el que se ve perdido le recordará al personaje la magia de los naguales, amuletos, mascotas, y las supersticiones de su madre.
Gracias a Méjico, el protagonista es, a los ojos de las gentes del pueblo, un mejicano vestido de mariachi, un tópico del tópico, un esperpento verosímil.
Ese esperpento verosímil existe también en la otra dirección, la de los ojos de un mejicano que contempla con perplejidad un congreso de locos que quiere conquistar al mundo, el estropicio de la campana que se cae, el entierro que concurre con la procesión, la mina abandonada, las piedras milagrosas...
La locura
"Todos necesitamos alimentar en nosotros alguna vena de locos para que la realidad se nos haga soportable" Proust. En busca del tiempo perdido. A la sombra de las muchachas en flor.
Teodoro Prieto, personaje principal en "La casa del manzano" es, teóricamente, un loco que quiere perfeccionarse en la locura, que va al manicomio para que le den un diploma, que reúne a su alrededor a los más maniáticos de la comarca...
Teodoro no puede soportar que la nieta, Tana, a la que crió en su casona de campo, le haya abandonado, y necesita perder la razón para no darse cuenta de su propia culpa. Pero no queda claro que Teodoro esté loco.
No todos los del pueblo le ponen este calificativo, y él mismo da muestras de lucidez en los momentos en que le conviene. Es un personaje ingenioso que puede llegar a parecernos entrañable, pero que, como dice su amigo el Agujillas, tiene cosas como para dejarle de querer. Es, sobre todo, un poco mezquino. Quiere aprovecharse de la locura de sus invitados para determinados fines y que el Estado le de una paga por su locura...
Los demás locos son más inocentes, y dejan a sus familias para reunirse en torno a Teodoro porque es el personaje con más fuerza de esta pandilla de chiflados.
Las fiestas
Las fiestas son el escenario, el tiempo necesario, para que las cosas ocurran como han ocurrido en "La casa del manzano".
Los individuos en fiestas se preocupan mucho por salvar del olvido esos 5 ó 6 días. Quieren hacer cosas extraordinarias que se recuerden el año siguiente, como este año recuerdan las excentricidades y las aventuras del año pasado.
Hay mucha gente en los pueblos que, todavía, mide su edad por el número de fiestas patronales vividas. Eso produce pequeños desajustes con la realidad, como por ejemplo decir que algo ocurrió el año pasado porque ocurrió en julio, antes de las fiestas.
El secuestro
Es una condición de la locura y de las fiestas. Los personajes que secuestran a Mané, además de que están locos, están en fiestas.
De hecho, esos personajes no son los mismos después de las fiestas. A mané le hubiera ido, seguramente, mucho mejor, si los hubiera conocido entonces, inmersos en la rutina y en lo cotidiano, pero precisamente, las situaciones límites que se le plantean se deben, en gran medida a la locura carnavalesca de esas fechas
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